El sabado fue una noche magica, hubo eclipse de luna, y alla nos fuimos Fran, Lore y yo (las demas nos abandonaron por Fito) con unas mochilas, comida y el famoso Rummy de Lore que a este paso no le estrena.
Nos tumbamos en un prau, al lado de la mar, a ver el eclipse, y mientras sacaban fotos yo me puse a pensar en una historia que me contaron de la luna, que en su primer encuentro con el sol, se enamoro, pero es un amor imposible... hay mucha distancia entre ambos, pero de vez en cuando, se escapan para verse, y aprovechan esa noche como si fuera la ultima, y al despedirse no estan tristes, sino que piensan en la proxima vez que estaran juntos.
Mientras tanto, la luna ilumina nuestras noches, nos escucha nuestros deseos y nuestras tristezas, nos ve reir y llorar y nos acompaña en nuestras largas noches de insomnio, y el sol nos hace sonreir cada nueva mañana, afrontando cada nuevo dia con mas ganas.
Uff , que romanticona me he puesto, pero la luna para mi tiene algo especial.
La verdad que esa noche tengo que confesar que tambien vi muchas cosas mas terrenales, como apañar un tripode con lo primero que pillas, a utilizar los primaticos como objetivo de la camara y a pasar un sabado por la noche en buena compañia en mitad de la nada, sin cobertura y controlando un poco mi miedo. Una nueva experiencia para contar a mis nietos.
Besucos a todos.
lunes, 5 de marzo de 2007
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1 comentario:
jajaja... MIEDICAS!!!!!
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